miércoles, 6 de enero de 2016




El Equipo de Pastoral, quiere llegar  a todos los que visitan nuestro blog, y desearles un año colmado de bendiciones.  

Como Colegio El Carmelo, Colegio en Pastoral, nos sentimos llamados a vivir la misericordia, intitación muy clara que el Papa Francisco  hace a toda la humanidad; por eso a continuación estará  el resumen de la Bula en la que se nos convoca a vivir el 2016 desde la misericordia.



Síntesis de la Bula ''Misericordiae Vultus'' con la que el Papa ha convocado el Jubileo Extraordinario de la Misericordia

Ciudad del Vaticano, 12 de abril 2015 (Vis).– Ofrecemos a continuación una síntesis de la Bula ''Misericordiae Vultus'' con la que el Papa ha convocado el Jubileo Extraordinario de la Misericordia.

La Bula de convocación del Jubileo Extraordinario de la Misericordia titulada ''Misericordiae vultus se compone de 25 números. El Papa Francisco describe los rasgos más sobresalientes de la misericordia situando el tema, ante todo, bajo la luz del rostro de Cristo. La misericordia no es una palabra abstracta, sino un rostro para reconocer, contemplar y servir. La Bula se desarrolla en clave trinitaria (números 6-9.) y se extiende en la descripción de la Iglesia como un signo creíble de la misericordia: "La misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia" (n. 10).

El Papa Francisco indica las etapas principales del Jubileo. La apertura coincide con el quincuagéismo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II:'' La Iglesia siente la necesidad de mantener vivo este evento. Para ella iniciaba un nuevo periodo de su historia. Los Padres reunidos en el Concilio habían percibido intensamente, como un verdadero soplo del Espíritu, la exigencia de hablar de Dios a los hombres de su tiempo en un modo más comprensible. Derrumbadas las murallas que por mucho tiempo habían recluido la Iglesia en una ciudadela privilegiada, había llegado el tiempo de anunciar el Evangelio de un modo nuevo''.(n. 4). La conclusión tendrá lugar "en la solemnidad litúrgica de Jesucristo Rey del Universo, el 20 de noviembre de 2016. En ese día, cerrando la Puerta Santa, tendremos ante todo sentimientos de gratitud y de reconocimiento hacia la Santísima Trinidad por habernos concedido un tiempo extraordinario de gracia. Encomendaremos la vida de la Iglesia, la humanidad entera y el inmenso cosmos a la Señoría de Cristo, esperando que difunda su misericordia como el rocío de la mañana para una fecunda historia, todavía por construir con el compromiso de todos en el próximo futuro. "(n. 5) .

Una peculiaridad de este Año Santo es que se celebra no sólo en Roma, sino también en todas las demás diócesis del mundo. La Puerta Santa será abierta por el Papa en San Pedro el 8 de diciembre y el domingo siguiente en todas las iglesias del mundo. Otra de las novedades es que el Papa da la posibilidad de abrir la Puerta Santa también en los santuarios, meta de muchos peregrinos.

El Papa Francisco, recupera la enseñanza de San Juan XXIII, que hablaba de la "medicina de la Misericordia" y de Pablo VI que identificó la espiritualidad del Vaticano II con la del samaritano. La Bula también explica algunos aspectos sobresalientes del Jubileo: primero el lema "Misericordiosos como el Padre", a continuación el sentido de la peregrinación y sobre todo la necesidad del perdón. El tema particular que interesa al Papa se encuentra en el n. 15: las obras de misericordia espirituales y corporales deben redescubrirse "para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina.". Otra indicación atañe a la Cuaresma con el envío de los "Misioneros de la Misericordia" (n. 18). Nueva y original iniciativa con la que el Papa quiere resaltar de forma aún más concreta su cuidado pastoral. El Papa trata en los nn. 20-21 el tema de la relación entre la justicia y la misericordia, demostrando que no se detiene en una visión legalista, sino que apunta a un camino que desemboca en el amor misericordioso.

El n. 19 es un firme llamamiento contra la violencia organizada y contra las personas ''promotoras o cómplices'' de la corrupción. Son palabras muy fuertes con las que el Papa denuncia esta "llaga putrefacta" e insiste para que en este Año Santo haya una verdadera conversión: "¡Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida! Este es el tiempo para dejarse tocar el corazón. Delante a tantos crímenes cometidos, escuchad el llanto de todas las personas depredadas por vosotros de la vida, de la familia, de los afectos y de la dignidad. Seguir como estáis es sólo fuente de arrogancia, de ilusión y de tristeza. La verdadera vida es algo bien distinto de lo que ahora pensáis. El Papa os tiende la mano. Está dispuesto a escucharos. Basta solamente que acojáis la llamada a la conversión y os sometáis a la justicia mientras la Iglesia os ofrece misericordia."(n. 19).

La referencia a la Indulgencia como tema tradicional del Jubileo se expresa en el n. 22. Un último aspecto original es el de la misericordia como tema común a Judios y Musulmanes: "Este Año Jubilar vivido en la misericordia pueda favorecer el encuentro con estas religiones y con las otras nobles tradiciones religiosas; nos haga más abiertos al diálogo para conocerlas y comprendernos mejor; elimine toda forma de cerrazón y desprecio, y aleje cualquier forma de violencia y de discriminación. "(n. 23).

El deseo del Papa es que este Año, vivido también en la compartición de la misericordia de Dios, pueda convertirse en una oportunidad para "vivir en la vida de cada día la misericordia que desde siempre el Padre dispensa hacia nosotros. En este Jubileo dejémonos sorprender por Dios. Él nunca se cansa de destrabar la puerta de su corazón para repetir que nos ama y quiere compartir con nosotros su vida.. (…) En este Año Jubilar la Iglesia se convierta en el eco de la Palabra de Dios que resuena fuerte y decidida como palabra y gesto de perdón, de soporte, de ayuda, de amor. Nunca se canse de ofrecer misericordia y sea siempre paciente en el confortar y perdonar. La Iglesia se haga voz de cada hombre y mujer y repita con confianza y sin descanso: '' Acuérdate, Señor, de tu misericordia y de tu amor; que son eternos''.

Tomado de: 
http://www.news.va/es/news/sintesis-de-la-bula-misericordiae-vultus-con-la-qu

sábado, 15 de agosto de 2015

Reflexión para el domingo 20 del tiempo ordinario


En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»
Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
Entonces Jesús les dijo: «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron;,el que come este pan vivirá para siempre.»

LO DECISIVO ES TENER HAMBRE

El evangelista Juan utiliza un lenguaje muy fuerte para insistir en la necesidad de alimentar la comunión con Jesucristo. Solo así experimentaremos en nosotros su propia vida. Según él, es necesario comer a Jesús: «El que me come, vivirá por mí».
El lenguaje adquiere un carácter todavía más agresivo cuando dice que hay que comer la carne de Jesús y beber su sangre. El texto es rotundo. «Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él».
Este lenguaje ya no produce impacto alguno entre los cristianos. Habituados a escucharlo desde niños, tendemos a pensar en lo que venimos haciendo desde la primera comunión. Todos conocemos la doctrina aprendida en el catecismo: en el momento de comulgar, Cristo se hace presente en nosotros por la gracia del sacramento de la eucaristía.
Por desgracia, todo puede quedar más de una vez en doctrina pensada y aceptada piadosamente. Pero, con frecuencia, nos falta la experiencia de incorporar a Cristo a nuestra vida concreta. No sabemos cómo abrirnos a él para que nutra con su Espíritu nuestra vida y la vaya haciendo más humana y más evangélica.
Comer a Cristo es mucho más que adelantarnos distraídamente a cumplir el rito sacramental de recibir el pan consagrado. Comulgar con Cristo exige un acto de fe y apertura de especial intensidad, que se puede vivir sobre todo en el momento de la comunión sacramental, pero también en otras experiencias de contacto vital con Jesús.
Lo decisivo es tener hambre de Jesús. Buscar desde lo más profundo encontrarnos con él. Abrirnos a su verdad para que nos marque con su Espíritu y potencie lo mejor que hay en nosotros. Dejarle que ilumine y transforme zonas de nuestra vida que están todavía sin evangelizar.
Entonces, alimentarnos de Jesús es volver a lo más genuino, lo más simple y más auténtico de su Evangelio; interiorizar sus actitudes más básicas y esenciales; encender en nosotros el instinto de vivir como él; despertar nuestra conciencia de discípulos y seguidores para hacer de él el centro de nuestra vida. Sin cristianos que se alimenten de Jesús, la Iglesia languidece sin remedio.

José Antonio Pagola

miércoles, 27 de mayo de 2015




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Con Pentecostés cerramos el ciclo Pascual: el ciclo de la celebración y reflexión anual de la Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
Pentecostés quiere decir cincuenta días. Recuerda y celebra el misterio que relata el Libro de los Hechos de los apóstoles, de cómo, luego de la ascensión del Señor, los apóstoles tuvieron una honda experiencia del Espíritu Santo en sus vidas. De esa experiencia nació la Iglesia.
Cuando nos toca atravesar lugares desiertos en ciertos momentos, con frecuencia nos sorprendemos por lo que desencadena aquellas pesadillas de la vida. Sacudidos por un trauma, zarandeados por una decepción, nos preguntamos por qué, y frecuentemente, pese a una búsqueda intensa, no hallamos respuestas satisfactorias.
En Pentecostés, recordamos que, en el trayecto de la vida, contamos con una confiable fuente de consuelo y fortalecimiento. Las promesas de Dios a los discípulos de Cristo son siempre cumplidas. Tenemos una buena razón para confiar en la Palabra de Dios.


lunes, 25 de mayo de 2015

CONOZCAMOS NUESTRA FE CATÓLICA
La Virgen María

 En el mes de mayo, todo el mundo festejamos
a las mamás. Los católicos dedicamos este mes 
a Nuestra Madre del Cielo: la VIRGEN MARÍA. 
¿Quién es la Virgen María? Es la mujer que escogió Dios para ser la Madre de nuestro salvador Jesucristo y Madre nuestra. Dios pensó en la mujer más buena y hermosa que jamás haya existido: MARÍA.





                                                  LA VIDA DE LA VIRGEN MARÍA
- Los padres de la Virgen María se llamaban Joaquín y Ana. Eran de la Tribu de Judá y eran descendientes del Rey David.
- La Virgen era una muchacha humilde, bondadosa y sobretodo vivía muy cerca de Dios.
Dedicaba mucho tiempo a orar, y había prometido a Dios servirlo y amarlo a El durante toda su vida.

- Un día, María conoció a José, que era un hombre muy bueno y muy piadoso también. José pidió a María que se casaran.
                                                                                                                                                                            Cuando estaban ya comprometidos, pero todavía no se casaban ni vivían juntos, un día mientras María estaba rezando, se le apareció un ángel, el Arcángel Gabriel, y le dijo :¨Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres. No temas, María has hallado gracia delante de Dios y concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quién pondrás por nombre Jesús. ¨
                                                                                                                                                                   - Y te preguntarás: ¿Qué hizo María? Pues con toda humildad dijo que SI al ángel con estas palabras:
¨He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra. ¨

- ¡Qué grande y qué hermoso fue este momento para la humanidad! Imagínate, Dios que todo lo puede, respetó la libertad de María, le mandó ¨preguntar¨ si quería ser la madre de Jesucristo, el Dios que se iba a hacer hombre para salvarnos.
- Y la Virgen María no pensó si esto iba a ser muy difícil o le iba a traer mucho sufrimiento, sólo dijo un SÍ GENEROSO a Dios.
- Así deberíamos nosotros de responder a Dios cuando sentimos que nos pide algo, en vez de darle tantas vueltas y poner excusas.
- Luego María no sabía cómo contarle lo sucedido a José, ¿Cómo ella embarazada antes de casarse con él? Entonces un ángel le dijo a José en sueños que no dudara en recibir a María como esposa, que el hijo concebido en ella era obra del Espíritu Santo. 

- Entonces José, que como te dijimos, era un hombre bueno y justo, recibió a María, se casaron y decidió guardar esto en secreto. Después la Virgen y San José ofrecieron a Dios guardar CASTIDAD toda su vida. Por eso la Virgen no tuvo ningún otro hijo


- Aquí queremos explicarte que hay algunas sectas, o personas de otras religiones, que dicen que la Virgen tuvo más hijos. Esto no es cierto por lo siguiente:
- Ellos dicen que en la Biblia está escrito ¨los hermanos¨ de Jesús y ahí se apoyan para decir esto. Pero fíjate que en la Biblia se habla de ¨los hermanos¨ de Jesús, porque en el idioma hebreo, arameo y árabe, se les llamaba ¨hermanos¨ a los primos hermanos y a los parientes. Y claro que Jesús tenía parientes, pero no hermanos, porque María permaneció virgen siempre. ¡No te dejes confundir!
- La Virgen vivió en un pueblo llamado NAZARET con José y con Jesús.


                                             ¿Cómo era la vida de la Virgen María?



Ella, como cualquier madre, trabajaba en su hogar, pero de una manera especial; sería imposible decir todas las VIRTUDES, o sea las cosas buenas que tenía la Virgen. Por mencionar algunas, María era una mujer HUMILDE, es decir sencilla; GENEROSA, que se olvidaba de sí misma por los demás; CON UNA GRAN CARIDAD, amaba y ayudaba a todos por igual y una mujer que SERVÍA a José y a Jesús, su familia, con un gran AMOR y una gran ALEGRÍA. La Virgen era PACIENTE y quizá lo más hermoso que tenía era que ACEPTABA CONTENTA TODO LO QUE DIOS LE PEDÍA EN LA VIDA.

- ¡Cuánto podríamos aprender todos de la Virgen! Si María fue santa en el hogar, en el trabajo diario, podríamos todos tratar de imitar sus VIRTUDES para santificarnos día tras día nosotros también.
- La Virgen María estuvo presente en la pasión y muerte de Jesús; estuvo junto a la cruz, llena de dolor pero serena.
- ¿Te imaginas qué dolor habrá pasado nuestra Señora al ver morir así a su hijo? La Virgen nos enseña a sufrir con paciencia y fortaleza las penas y los dolores de la vida. Muchas veces estos sufrimientos, aceptados y ofrecidos, nos ayudan a acercarnos a Dios y a ganar más fácilmente la vida eterna.


miércoles, 25 de febrero de 2015

La cuaresma, tiempo de reflexión y de cambio

Para algunos de nosotros la prueba de que la cuaresma ha llegado es ver a la gente con una cruz de ceniza colocada en la frente o bien por el cambio en la alimentación, ahora en nuestra mesa se sirven lentejas, habas, camarones, y el agua de frutas.
Más que una comida diferente o la costumbre de ir a la iglesia para que nos impongan la cruz en la frente; la cuaresma como cada año, es una oportunidad más de prepararnos, renovarnos y convertirnos en mejores personas a través de nuestros actos.




Este tiempo tiene un significado especial, cada detalle que se vive durante estos días tiene una razón de ser y queremos que lo sepas a través de esta información.
La cuaresma es un periodo dentro del calendario cristiano en el que los fieles se preparan para la pascua que es la conmemoración de la resurrección de Jesúscristo.
La Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se destina un tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia.
Inicia un miércoles al que se le llama "Miércoles de Ceniza", dura 40 días y finaliza el domingo de Ramos, antes de la misa de la última cena de Jesús con sus apóstoles; luego se da paso a la Semana Santa.
Se compone por cinco domingos, más el Domingo de Ramos. Durante estos domingos las lecturas y el evangelio nos hablan sobre la conversión, el pecado, la penitencia y el perdón.
La razón del porque dura 40 días esta relacionado entre otras cosas con el retiro de Jesús por 40 días en el desierto, previo a su ministerio, el retiro de 40 días de Moisés al Monte Sinaía, asi también tiene que ver con los 40 días que duró el diluvio además de los 40 años de la marcha del pueblo Judío por el desierto y los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.
El elegir un miércoles como inicio de la cuaresma también tiene un por que. Resulta que durante los siglos VI-VII el ayuno como práctica cuaresmal cobró gran importancia, pero por otro lado nunca se ayunaba en domingo por ser el día del Señor, así que para respetar el domingo y a la vez tener los cuarenta días efectivos de ayuno, en el siglo VII se agregaron cuatro días más a la cuaresma antes del primer domingo, por lo que la Iglesia comenzó la Cuaresma un Miércoles.
Este día se realiza el gesto simbólico de la imposición de ceniza en la frente de los fieles católicos. La ceniza (elaborada a partir de la quema de los ramos del Domingo de Ramos del año anterior) ya bendita, representa la destrucción de los errores del año anterior al ser éstos quemados, nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.
Cómo vivir la cuaresma
Durante este tiempo de conversión, los fieles católicos están llamados a reforzar su fé mediante diversos actos de penitencia y reflexión.
De igual manera se pide que durante este tiempo, (aunque sería mucho mejor todo el año) procuremos cambiar algo de nosotros mismos para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.
- Escuchar la Palabra de Dios.
- Orar.
- Compartir con el prójimo.
- Perdonar y buscar la reconciliación fraterna.

video

Reflexión para cuaresma